ACACIA BLANCA O FALSA ACACIA (Robinia pseudoacacia)


Originaria de los EE.UU., más precisamente de los montes Apalaches, aunque se ha introducido en otros países. Es con Sophora japonica y Gleditsia triacanthos, uno de la tres «falsas acacias» plantadas en tantas ciudades del mundo para adornar las calles y parques. Es árbol vigoroso de 10 a 30 metros de altura, que puede llegar alcanzar hasta 300 años de vida, tiene una espesa corteza negruzca profundamente fisurada.

El fruto es una legumbre muy comprimida de color canela. Dicha legumbre madura al final del otoño y se queda en el árbol hasta la primavera siguiente. En la península ibérica, la robinia tuvo un uso forestal, restringido a las zonas de clima más favorable para la especie. Las plantaciones más importantes se realizaron en el norte de la costa atlántica, en la costa cantábrica (especialmente en el este); y en el norte de la costa mediterránea, lugares en los que se naturalizó, y donde forma sotos de distinta extensión. En el caso de España, a pesar de no estar incluida en el catálogo oficial de especies invasoras, tiende a combatirse.

Las flores, son ricas en néctar y son gustosamente libadas por las abejas; sabor dulce. En las flores se encuentra una sustancia llamada ” esparraguina ” de acción emoliente y calmante. Con los racimos floridos se preparan deliciosos jarabes y un vino tónico. En algunas partes las comen fritas y los perfumistas suelen aromatizar con ellas las pomadas. Las fibras de su corteza se utilizaban en la fabricación de tejidos y con ellas se fabricaban cuerdas muy resistentes en el norte de Italia.

Unicamente se utilizarán con permiso del médico. Los recolectores de plantas medicinales la aprecian mucho por sus excelentes cualidades astringentes y laxantes. Las flores son muy fragantes, blancas y están agrupadas en racimos péndulos, se emplean en terapéutica las flores (mayo- junio ), las hojas, así como también la corteza y la raíz, no deben consumirse ni sus semillas.

Componentes activos: Glucósido, aceite esencial, tanino, pigmentos flavónicos, compuestos cetónicos, enzima, etc..Tanto las infusiones como las decocciones de la acacia falsa tienen una acción irritante sobre el estómago y los intestinos. Por lo tanto, las dosis prescritas deben respetarse para evitar posibles intoxicaciones. El sabor de la raíz es dulce, por lo que debe prevenirse a los niños contra ella, ya que es tóxica.